
Las bombas de calor son el sistema de climatización más eficiente que existe, con rendimientos de hasta un 400%, sólo superadas por las bombas de calor geotérmicas, que pueden alcanzar el 600%. Las bombas de calor geotérmica suelen utilizar únicamente suelo radiante para la transmisión de la calefacción, dado que es más eficiente que utilizar radiadores. Sólo cuando la instalación también requiere de refrigeración, se instalan fancoils para produfir la deshumidificación, aunque la transmisión se realiza también mediante el suelo radiante.
En primer lugar conviene recordar que la aplicación doméstica de la geotermia no se trata de geotermia en sí, sino más bien de la aplicación de un aparato llamado bomba de calor, similar a los de aire acondicionado, que normalmente realizan un intercambio de calor con el aire de la calle. La geotermia propiamente dicha consiste en aprovechar focos de calor en el subsuelo para producir electricidad en centrales geotérmicas de gran potencia. La calefacción geotérmica sólo está aprovechando que el subsuelo se encuentra a una temperatura homogénea a lo largo de todo el año, independientemente de las condiciones meteorológicas existentes en la superficie.
La calefacción geotérmica doméstica es la más eficiente que existe; es capaz de producir hasta seis veces más energía de la que consume gracias a la combinación de la bomba de calor, el dispositivo más eficiente para la calefacción, con la geotermia, que es una energía renovable que consiste en el aprovechamiento del calor del subsuelo. Conviene recalcar que la geotermica no consigue sólo calefacción, sino también refrigeración.
Este sistema también puede aprovecharse para producir electricidad o refrigeración en procesos industriales, como por ejemplo en invernaderos, granjas de animales, etc.
Es especialmente rentable para grandes superficies, tales como locales comerciales, naves industriales, hospitales, polideportivos, estaciones de tren y metro, museos, teatros, etc.
La bomba de calor geotérmica recibe subvenciones
La bomba de calor, la nevera, el aire acondicionado y algunos otros aparatos, se basan en un principio técnico denominado 'refrigeración por compresión'. Esta tecnología aprovecha el conocimiento de las leyes de la termodinámica para absorber el calor de un sitio y bombearlo hacia otro, tal y como la bomba hidráulica hace con el agua.
Para conseguir ese movimiento, el sistema dispone de un circuito hidraúlico parecido al de la calefacción; es decir, una tubería en circuito cerrado que contiene un líquido especial. Aplicando las leyes de la física convencional, se consigue convertir el líquido a su forma gaseosa de forma mecánica (es suficiente con ampliar el volumen interior de la tubería). El gas absorbe calor allí de donde lo queremos extraer. Este gas es posteriormente convertido de nuevo en líquido mediante un motorcillo llamado compresor, que lo comprime, por lo que vuelve a cambiar de estado, convirtiéndose de nuevo en líquido. Durante el cambio de estado, el gas cede el calor que había absorbido, y nosotros lo inyectamos allí donde nos conviene. Lo que hace el aparato de aire acondicionado o la nevera, es extraer el calor de donde está y expulsarlo a donde nosotros queremos: el aire de la cocina o el aire de la calle.
La eficiencia de este sistema es gigantesca. Produce hasta cuatro veces más energía de la que necesita para funcionar, y puede funcionar de forma reversible, es decir, podemos utilizar una bomba de calor para producir la calefacción, agua caliente y refrigeración de la casa. El único inconveniente que tiene -alguno debía haber- es que su eficiencia disminuye por debajo de los 5ºC de temperatura, por lo que no es aplicable en climas fríos.
Pasemos a analizar el funcionamiento de la bomba de calor geotérmica. Se basa exactamente en los mismo principios. La única diferencia es que en lugar de realizar es intercambio con el aire, lo hace con el subsuelo, que ofrece una gran ventaja frente al aire de la calle: en cualquier lugar del mundo, en cualquier climatología, el subsuelo mantiene una temperatura constante a lo largo de todo el año, unos 15ºC, con lo cual es mucho más sencillo bombear el calor. Si en verano en la calle hay 30ºC, para el compresor resulta más sencillo expulsar ese calor hacia el subsuelo, que está a 15ºC, que al aire, que está a 30ºC. De la misma manera, en invierno resulta mucho más sencillo absorber calor desde el subsuelo y sus 15 grados, que desde el aire exterior, que puede estar a bajo cero.
De esta forma, se consiguen eficiencias de hasta un COP 6, es decir, este sistema produce hasta seis veces más energía de la que consume. No le pondremos adjetivos. Seguro que usted ya los tiene en mente.
Fases del proceso:
La gran ventaja es que, al contrario que la bomba de calor convencional, se puede aprovechar en climas fríos. El único inconveniente -alguno tenía que tener también-, es que es necesario perforar pequeños agujeros en el subsuelo de varias decenas de metros de profundidad. El número de agujeros varía en función de la potencia necesaria. Para perforar estos agujeros, es necesario un espacio y una infraestructura. La consecuencia es que la geotermia sólo puede ser tenida en cuenta, o cuando se dispone de terreno propio -casa unifamiliar con jardín, por ejemplo- o es necesario planificarlo antes de la construcción del edificio, para realizar la perforación antes de hacer los cimientos.
Por todos estos motivos, la geotérmica es especialmente interesante para instalaciones comunitarias, bloques de pisos, hospitales, hoteles, polideportivos, estaciones de tren y metro, y otras instalaciones, aunque también resulta rentable a nivel doméstico.